Su mayor habilidad es la creación de artefactos mágicos, a menudo se le ve en el laboratorio, rodeado de libros, experimentando con pociones y hechizos, aunque cada día dedica un tiempo al pergamino que le fue confiado por su amigo Seph, aunque nunca encontraba nada significativo más que la propia mención del orbe, nunca cejaba en su empeño, tenía la convicción de que algún día encontraría una pista.
Thalor era un elfo tranquilo y paciente, muy curioso, con un gran apetito por el conocimiento y la comprensión del mundo más allá de lo establecido. Metódico y preciso en su trabajo, planificaba y documentaba cada experimento con sumo cuidado. Era un elfo solitario, no llegaba a comprender del todo las interacciones sociales por lo que muchas veces se sentía incomprendido.